Una pareja son dos mundos que se encuentran: cada uno tiene su propia visión del mundo, su personalidad, su manera de comunicar, sus expectativas y sus fragilidades. Estas diferencias son la fuerza de la pareja, pero también pueden convertirse en puntos de fricción. Una pareja además se transforma con el tiempo y atraviesa crisis vitales.
Una pareja necesita acompañamiento cuando los conflictos, desacuerdos o malentendidos se instalan de forma duradera en el día a día e impiden la armonía de la relación.
La terapia la ayuda a tomar conciencia de sus dificultades, de sus recursos y de su proyecto de vida en común, para reencontrar un camino que convenga a ambas partes.